Archive for April, 2009
Yerba mate
la yerba mate o Ilex paraguariensis es una planta a base de la cual se hace una infusión deliciosa y estimulante que se bebe principalmente en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.
Se puede tomar sólo o bien preparado en deliciosos batidos fríos llamados tereré.
Para tomarlo a la manera tradicional necesitaremos una cazoleta que originalmente se realizaba de calabaza curada, o con un cuenco de madera o cerámica, que fuera del tamaño idóneo para que quepa en la mano de una persona.
El sabor es amargo, muchos me llamarían hereje pero a mi me encanta con azúcar.
Para preparar el mate tradicional en cinco pasos:
- En primer lugar, calentar el agua hasta entre 80º C y 95º C, que se usará para tomar mate. Jamás dejar que hierva el agua, porque se quemará la yerba y perderá rápidamente su sabor (y uno se quemará los labios, la lengua y el paladar).
- Colocar en el recipiente (mate), la yerba a ser consumida hasta una altura que sobre cuando menos un centímetro de espacio entre la yerba y el borde del mate;
Tapar con la mano la boca del mate y sacudir el mismo, agitándolo rítmicamente en movimientos cortos con fuerza; para que se distribuyan bien los grosores de la yerba, como así también que quede levemente inclinada hacia un lado, y comenzar a servir el agua en ese lado, sobre uno de los bordes del mate. - Iniciar con agua tibia el mate, calentando y mojando la yerba; esta agua tibia se colocará en chorritos breves, a intervalos, y sin mojar toda la yerba, sólo el “hoyo” donde vamos a incluir luego la bombilla.
- Se coloca la bombilla en la hoquedad y se ceba el agua siempre en la hoquedad, nunca llenando la totalidad del recipiente, sin mojar toda la yerba, y sin que ésta quede “flotando” (no es una sopa, ni un té).
- Cebar en ronda convidando como símbolo de cordialidad, y degustar amistosamente.
Gracias a El Mundo del Té por los cinco pasos de preparación, yo no lo habría explicado mejor.
El valor del té
Hace poco asistí a una de los talleres de cata de té que organiza Tea Shop aquí en Madrid. Allí contaron una anécdota que me parece curiosa, y que por lo menos yo no conocía.
Creo que casi todos sabemos que un té puro que usemos una vez, puede servir para una segunda infusión, sobre todo si es de alta calidad. También sabemos que en siglos pasados el comercio con especias era muy común, y estas se llegaban a utilizar alguna vez como dinero. Pues el té también llegó a ser muy valioso. Tanto que, en las casas de gente adinerada, solo el ama de llaves o el jefe del servicio tenía acceso al armario cerrado donde se almacenaba. El día que llegaba algún invitado y se hacía el té, el servicio retiraba las teteras y se vaciaban. Los posos, aunque ya usados, en vez de tirarlos, algunos criados los vendían a pie de calle entre las gentes que no se podían permitir el té “no usado” que estaba a precios prohibitivos. Así pues, existía un “mercado negro” del té entre el pueblo llano y los sirvientes de las mejores casas de las ciudades.
Estas y muchas otras historias, sabores y colores en los talleres de cata de Tea Shop. Visita www.teashop.es
Flores de té
Existen en el mercado como ya sabréis, teteras de cristal. Aparte de ser prácticas ya que el material no es poroso, también podemos preparar el té de forma que llevar la tetera a la mesa sea también un placer para la vista.
Una vez preparado el té, por ejemplo uno verde, o uno blanco, se retira el filtro con las hojas. Y podríamos servirlo así, pero para decorar, aparte de servir como añadido al sabor del té que hayamos preparado, existen en el mercado unas florecitas que podemos añadir a la tetera y con el agua caliente se abrirán desprendiendo un suave té verde.
En china hay lugares, y algunos puestos callejeros, donde el té se elabora únicamente añadiendo una de estas flores al agua caliente, y dejando infusionar. El té que producen es de color claro y de sabor suave. Se pueden encontrar en tiendas especializadas en té.
Smoothies con té
Refrescante, nutritivo y energizante.
Desayuna vitaminas con todo el sabor del té: la noche anterior, prepara té frío, pero ¡ojo!, déjalo concentrado. Ponlo en la nevera, tapado, como ya enseñamos en anteriores posts, y por la mañana al preparar el batido de frutas, añade poco a poco el té que hayas dejado enfriar.
Recomendamos hacerlo en una batidora de vaso, pues son las más adecuadas, y si haces el zumo de frutas con una licuadora tradicional puedes mezclar luego el zumo con el té. Y si te resulta amargo, o quieres endulzarlo, usa edulcorantes si quieres cuidarte y no añadir calorías.
Combinaciones de frutas con té por ejemplo como:
-Piña, mango y té negro
-Fresa, kiwi y té verde
-Manzana, pera, plátano y té rojo…
Y así todas las que se te ocurran.
Eso sí, usa tés puros, sin aromatizar.
¡Y una para la tetera!
Y una para la tetera. Yo siempre había escuchado que siempre que poníamos cucharadas de té para varias tazas en una tetera, siempre se echaba una por taza, “más una para la tetera”. Pero nunca entendí el porqué, y es bien simple: cuando usamos la medida para la taza, siempre son aproximadamente dos gramos (una cucharada de postre). Pero entre que la cantidad de agua también es aproximada y que no pesamos los dos gramos exactos con cada cucharada, para evitar que la infusión resultante quede muy clara, se añade una cucharada que siempre se ha dicho como la de la tetera.