Archive for April, 2009
Helado de cuatro tés II
Otra presentación, para los amantes de los cortes de helado: en un molde o tupperware de forma rectangular, y suficientemente profundo, colocamos una primera capa del té que queramos (ver post anterior). Se deja congelar y se añade otra, así sucesivamente hasta completar la barra de helado. Además de quedarnos muy colorida, es deliciosa entre dos obleas de barquillo.
Y para quién no quiera nata o no le guste, la infusión final de cada té colocada en unas poleras, nos dará unos deliciosos polos de té. Por cierto que también podemos preparar esta mezcla para la poleras con edulcorantes, y así los golosos sin remedio y los que siguen una dieta baja en azúcares no se pierden el sabor del verano.
Y si las poleras las queremos de distintos sabores, se hacen capas. Por ejemplo: se echa el té rojo, al fondo de una de las poleras, se congela y entonces echamos en la misma polera el te verde, y así hasta llenarla. Cuando saquemos el polo, tendrás varias capas de distintos sabores.
Helado de cuatro tés I
Para hacer una fabulosa copa de helado, dulce y cremosa, con varias bolas de distintos tés:
Necesitaremos nata líquida, azúcar, y té de las siguientes variedades: verde matcha, negro lapsang, rojo (preferiblemente el que se vende prensado, pues su sabor es mucho más fino) y Oolong (puro o aromatizado).
Para preparar el helado, hay que preparar las infusiones, añadir el azúcar y mezclar con la nata una vez disuelto el azúcar y enfriada la infusión resultante. La cantidad de azúcar podemos variarla a base de ir probando el té, cuanto más dulce esté la infusión, más dulce saldrá el helado. La cantidad de nata debe ser por lo menos la misma que de té, sino más, para que quede cremoso. Para que no pierda sabor, podemos hacer la infusión concentrada, tanto en cantidad de té como de azúcar.
Para enfriarlo, colocamos el helado en recipientes hondos. Y tras congelar podemos servir en forma de bolas con una cuchara para helado, acompañado de tubos de barquillo o sirope.
Té Moruno
El té moruno lo preparan de una forma peculiar, aunque existen mezclas muy logradas en el mercado que ya incluyen la hierbabuena, como el té verde moruno de Tea Shop.
El auténtico, que ya hemos probado en muchas teterías y que al paladar resulta dulzón y a la vez refrescante, con un fondo ciertamente amargo, se prepara dejando el agua cocer con azúcar, bastante cantidad, debido a que por el proceso de preparación dejan amargar el té verde, y de no llevar tanto azúcar sabría a rayos. Posteriormente, ya disuelto el azúcar, se añade el té, y se deja cocer a fuego muy, muy lento durante horas. A la hora de servir, se coloca dentro de la tetera la hierbabuena, que debe ser fresca, para que desprenda todo su aroma. Si se desea tomar frío, se añade la hierbabuena al vaso, como en un mojito. Recomendamos enfriar el vaso y no añadir hielos.
Para tomar un té moruno y uno verde con jazmín de excelente calidad y sabor:
Tetería Casablanca
C/Atocha 101
Tf. 696370442
Además recomendamos especialmente sus shishas, para los amantes de la combinación té + tabaco.
La mejor tetera para el mejor té
Tan importante como el agua, la temperatura del agua, la conservación del té y la calidad de éste es la tetera que usemos para cada té.
Los materiales no porosos como el cristal son los ideales ya que no absorben ni despiden ningún aroma, por lo que son las más útiles si solemos variar de té. Los cambios en la tetera vienen cuando queremos por ejemplo, tomar un té rojo. ¿Qué material sería el adecuado? Se recomiendan las teteras de terracota, preparándolas antes, es decir, según hemos comprado la tetera, se llena de agua hirviendo y se vacía cuando haya enfriado. Y una vez realizada esta operación, al utilizarla por primera vez hay que recordar que por la porosidad del barro, quedará el aroma del té que utilicemos impregnado en ella. Además, por la peculiaridad del sabor del té rojo, el aroma que desprende también la terracota potenciará el sabor terroso del té.
También hay que tener en cuenta que la temperatura que alcance el material debe ser la adecuada: por ejemplo, nunca usaríamos una tetera de hierro japonesa para hacer té verde, como tampoco son prácticas las teteras morunas de metal, debido a que este material conserva mucho el calor y para el té verde la temperatura del agua debe ser baja. En cambio, las infusiones y el té negro, por ejemplo, necesitan el agua a 95ºC.
Propiedades del Pu-Erh
Elimina el sobrepeso producido por mala alimentación
Estimula la digestión de comidas ricas en grasa
Disminuye los niveles de grasa en la sangre
Previene y baja el colesterol negativo
Beneficia el metabolismo hepático
Estimula la secreción de las glándulas digestivas
Previene infecciones
Desintoxica y depura
Refuerza el sistema inmunológico